Somos iguales
Somos diferentes
Somos personas
¿Que tan difícil pueden ser las relaciones interpersonales? todas las personas somos diferentes, y aun aunque exista la misma crianza, las diferencias de personalidad y carácter hacen que cada persona sea diferente, de ahí se ha vuelto popular la frase -cada cabeza es un mundo- y realmente es así, y cada uno de nosotros necesita aprender de las diferencias que tenemos entre si para poder lograr mejores relaciones sociales, y si bien hay personas con las que tenemos mas o menos cosas en común, es inevitable no encontrar diferencias cuando nos relacionamos con otras personas.
Las diferencias culturales tienden a ser una de las barreras mas comunes y difíciles de vencer, ya que eso implica muchísimas cosas, incluso el modo en que se perciben las cosas. por ejemplo, las mujeres no son percibidas de la misma manera en el Medio Oriente que en Latinoamérica o Europa, sino que para las personas de cada una de estas regiones del mundo la mujer tiene diferentes valores, significados, funciones, responsabilidades, aspecto, modo de vestir, entre otras cosas, y de la misma manera sucede con muchísimas cosas mas. Así vemos que las personas de diferentes culturas que se relacionan entre si, deben tenerse mucha tolerancia y respeto para no ofender el modo de pensar del otro, y de hecho la cultura es tan poderosa que puede llegar a definir mucho de lo que somos y llegaremos a ser cada uno de nosotros.
Por otro lado, la edad también constituye un factor de diferencia considerable y esto se debe a la madurez y los intereses que las personas tenemos de acuerdo a nuestra edad, y en esas diferencias podemos notar el modo de vestir, los intereses, pasatiempos, temas de conversación, ocupaciones diarias, experiencia, entre otras cosas. Estas diferencias las podemos encontrar principalmente en el área de trabajo, y los conflictos que se pueden generar normalmente están ligados al poder y la experiencia, de este modo podemos ver casos en los que se genera conflicto cuando una persona tiene un jefe que es menor ya que muchas veces la edad se relaciona directamente con la experiencia y con el progreso, aunque muchas veces no sucede así.
Seguidamente hay otras diferencias que se usan negativamente, ya que son utilizadas como excusas para discriminar a otros, a saber: la raza, el género, la religión, la educación, el país de origen, discapacidades tanto físicas como mentales, peso corporal, y apariencia física. Cada una de estas diferencias tiene detrás de si, un historial de discriminaciones, humillaciones y descalificaciones lo cual resulta ser totalmente absurdo dado que a estas alturas de la historia deberíamos tener bien en cuenta las diferencias que existen entre cada uno de nosotros y que en su mayoría no son ni malas ni buenas, sino que mas bien son una fuente de aprendizaje para cada uno de nosotros.
En resumen, hay mucho que aprender de los demás, y hay mucho que darle a los demás, y si supiéramos utilizar bien las diferencias de cada quien, tendríamos una sociedad muchísimo mejor, mas rica en capacidades, experiencias, y estilos de vida.
Referencia
DuBrin, A. (2008). Relaciones Humanas: Comportamiento Humano en el Trabajo. México: Pearson-Prentice Hall.


















